Primero, la seguridad. Si has oído un golpe seco, la puerta pesa mucho más de lo normal, está torcida o un cable cuelga suelto, no la muevas ni a mano ni con el motor. Los muelles y cables trabajan con mucha tensión y pueden causar lesiones graves. Llama a un técnico.
1. No hay corriente
Es la causa más simple y la que más se pasa por alto. Comprueba si hay luz en el garaje y si ha saltado algún diferencial o magnetotérmico, en el cuadro de tu vivienda o en el de la comunidad. Después de una tormenta, que en otoño son frecuentes en la comarca de Elche, es habitual que salte una protección o que una subida de tensión afecte a la placa del motor.
Pista: si el motor tiene luz de cortesía o un piloto en el cuadro y está apagado, casi seguro es la alimentación.
2. El mando no funciona
Si la puerta abre con el pulsador, la llave o el mando de otro vecino, el problema es tu mando:
- Pila agotada: el piloto no se enciende o luce débil, o tienes que acercarte mucho a la puerta. Cámbiala.
- Mando desprogramado: ocurre a veces al cambiar la pila o tras un golpe.
- Desincronizado: en los mandos de código cambiante, si se pulsan muchas veces lejos de la puerta pueden perder la sincronización con el receptor.
Si ningún mando abre, el problema está en el receptor o en el motor, no en los mandos. Más información en mandos de garaje.
3. Las fotocélulas detectan algo
Las fotocélulas son los dos pequeños sensores enfrentados a ambos lados de la puerta. Si algo corta el haz entre ellas, la puerta no cierra o vuelve a abrir para no golpear. Es la causa número uno de las puertas que empiezan a cerrar y se dan la vuelta.
- Mira que no haya nada en medio: una bolsa, una planta, un cubo, una bici.
- Limpia las dos lentes con un paño seco. El polvo, las telarañas o el salitre en zonas de costa bastan para bloquearlas.
- Comprueba que no estén giradas: un golpe con el coche o con la escoba las desalinea. Muchas tienen un piloto que se enciende cuando están bien enfrentadas.
4. El motor está desbloqueado
Si el motor suena pero la puerta no se mueve, puede que alguien haya usado el desbloqueo manual (un tirador en los motores de techo o una llave en los de corredera) y no lo haya vuelto a bloquear. El motor gira en vacío. Vuelve a bloquearlo siguiendo las instrucciones del fabricante y mueve un poco la puerta a mano hasta que encaje.
5. Se ha roto un muelle o un cable
En las puertas seccionales y basculantes, los muelles compensan el peso de la puerta. Cuando uno se rompe, el motor ya no puede levantarla y suele pararse por seguridad tras moverla unos centímetros. Señales típicas:
- un golpe fuerte que se oyó en el garaje, a veces de noche y sin que nadie la usara,
- un muelle partido visible sobre la puerta,
- la puerta sube torcida o un cable cuelga suelto.
No intentes repararlo. Es la avería más peligrosa de una puerta de garaje. Desconecta el motor y llama a un técnico.
6. Avería del motor o de la placa
Si hay corriente, los mandos están bien, las fotocélulas limpias y la puerta equilibrada, y aun así no se mueve o hace cosas raras, el problema puede estar en el motor, el condensador, los finales de carrera o la placa electrónica. A veces la placa muestra un código de error o hace parpadear un piloto que ayuda a diagnosticar. Esto ya es trabajo de técnico: consulta la reparación de puertas de garaje o cambio de motor si es muy antiguo.
7. La puerta roza o está bloqueada
Una guía doblada por un golpe, una rueda gastada, una bisagra rota o tierra y piedras en la guía de una corredera hacen que la puerta se frene. El motor detecta el esfuerzo y se para para no forzar. En correderas de fincas y casas de campo, como las de Aspe o el Camp d’Elx, la guía del suelo llena de tierra es muy frecuente.
Resumen: qué puedes hacer tú y qué no
| Puedes comprobar tú | Déjalo a un técnico |
|---|---|
| Luz y diferenciales | Muelles, cables y contrapesos |
| Pila del mando | Placa electrónica y motor |
| Limpieza y obstáculos de las fotocélulas | Guías dobladas y ruedas |
| Volver a bloquear el desbloqueo manual | Cualquier puerta torcida o que pese mucho |
Cómo evitar que vuelva a pasar
La mayoría de estas averías se detectan antes de que la puerta se pare con una revisión periódica: engrase, comprobación de muelles y cables, ajuste de fuerzas y prueba de seguridades. En comunidades, además, el mantenimiento forma parte de las obligaciones de la comunidad: lo explicamos en mantenimiento de la puerta del garaje en comunidades.
Preguntas frecuentes
¿Por qué la puerta del garaje no abre con el mando pero sí con el pulsador?
Si funciona con el pulsador o la llave, el motor y la puerta están bien y el problema está en el mando o en el receptor: pila agotada, mando desprogramado, desincronizado o un receptor que ya no recibe bien la señal.
¿Puedo abrir la puerta del garaje a mano si no funciona el motor?
Sí, todas las puertas motorizadas tienen un desbloqueo manual. Antes de usarlo, asegúrate de que no se ha roto un muelle o un cable: si la puerta pesa mucho o está torcida, no la muevas y llama a un técnico.
¿Qué hago si la puerta del garaje se ha quedado abierta?
Comprueba primero la corriente y que nada tape las fotocélulas. Si sigue sin cerrar, no la fuerces con el motor. Si te preocupa la seguridad, llama a un técnico para que la deje cerrada y asegurada hasta repararla.